Nuevos trabajos para el nuevo futuro laboral

Es complicado intuir cual será la economía del trabajo en el futuro. No solo qué oficios serán los que tengan éxito o se mantengan, sino sobre todo hacia donde iremos avanzando en la distribución del trabajo, cada vez más escaso. ¿De qué trabajaremos dentro de 40 años? Efectivamente nosotros de casi nada; me refiero a los jóvenes de entonces, a los que todavía no han nacido o son hoy adolescentes.

Es hoy cuando debemos ir construyendo poco a poco lo que será el mundo del 2050. Lo que no siempre nos dice que lo hacemos sabiendo que lo estamos construyendo. Muchas veces los cambios son imperceptibles y sin pretenderlos.

Una de las posibilidades es el posible crecimiento enorme que experimentará la economía del ocio. Algo que ahora suena hoy a raro. Podríamos (podrían) asistir a unas sociedades donde se viviera más para la contemplación, el disfrute, el consumo del tiempo. Y donde el trabajo fuera también ocio. Y donde también se podría trabajar muy duro pero sobre todo en aquello que uno mismo va considerando ocio. Produciría ocio, vendería ocio y tras cobrar compraría ocio.¿Podrían vivir las sociedades solo de retroalimentarse sin producir casi nada de bienes industriales? Podríamos decir que para producir “cosas” están ya los robot, no con piernas al uso de esos que salen en las películas andando por casa, pero sí cada vez más ocupando el puesto manual de las personas en las producciones industriales o incluso agrarias. Avanzaremos y mucho en que con menos personas se pueda producir mucho más. ¿Y qué hacemos con el resto de personas que no tendrán trabajo si solo tenemos las profesiones actuales y su distribución ilógica en donde unos trabaja mucho y otros no trabajan nada?

El ocio y los servicios podrían ser la gran alternativa. Distribuir los trabajos también, pero aun trabajando menos horas sobrarían personas pues no podemos llegar por productividad a trabajar 3 horas al día o dos días a la semana. En algunos oficios es factible, en otros sería un caos productivo.

Lo cierto es que SI es posible crear sociedades que se retroalimenten de su consumo más su propia producción. Y que si modelamos tanto su producción como su consumo, es posible hacerlas funcionar. El autoempleo crecerá en la medida en que las grandes empresas se descolocarán totalmente.

Imaginemos (muy infantilmente) una sociedad que solo se alimenta, que necesita poco más que salud, seguridad, justicia y ocio. El ocio es caro pero lo es para producir y para comprarlo. Para importarlo necesitamos exportar otro tipo de ocio. Para comprar un iPad que lo venden desde EEUU (o Irlanda o China) tenemos que exportar sol o literatura o gastronomía. No necesariamente necesitamos exportar coches. Ante estas teorías surgen los grandes cambios de jornales que experimentarían las pocas personas que se dedicaran a trabajos duros, de grandes esfuerzos. Pero sale enseguida la teoría de los mercados, de los de arriba y los de abajo y uno sospecha que casi todo es manipulable y adaptable para el beneficio de los que menos hacen. Son teorías muy en basto, muy bocetadas, que se irán uniendo a otras muchas. Ya iremos viendo, pero mientras tanto vamos sin darnos cuenta avanzando por el camino.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: